Colegio Santa Ana [Monzón]

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente

Viaje de fin de curso

E-mail Imprimir PDF

Con un padre nuestro...                     

... algo más tarde de las 02:00 hrs de la madrugada del día 9 de junio de 2010, 30  niños@s de 6º curso del colegio Santa Ana, junto a 13 madres , 2 padres y los profesores Fernando Roy, Conchita Peirón y Sergio Gómez nos embarcamos rumbo al Sur de nuestro País vecino , Francia, acompañados por el estupendo chofer Francisco Díaz, que condujo a buen puerto un  maravilloso tour de final de Ciclo de Primaria,  El VIAJE  DE FIN DE CURSO DE 6º”

 

El primer punto de destino fue la otra “roja”. La ciudad de Albi, nos recibió lluvioso, aunque esta circunstancia no deslució en absoluto la belleza de su hermosa catedral gótica  Santa Cecilia, cuya roja sobriedad exterior hizo que nos impactara su suntuosa decoración interior, con una espectacular bóveda  en cuyo corazón se esconde el coro con un pórtico flamígero digno de admiración. Era una auténtica obra de ganchillo en yeso.

 

 No nos hubiera sorprendido si de las callejuelas de Albi  y sus casas de ladrillo rojo con madera intercalada a modo de viga cruzada hubiese salido un mosquetero con su sombrero  de pluma y espada.  Pudimos también contemplar desde el puente del caudaloso  río Lot  una completa  panorámica de  la catedral, el río y la  ciudad vieja,  EL museo de Toulouse-Lautrec no lo pudimos ver por falta de tiempo.

A comernos el bocata nos fuimos a Cordes. Después de subir por sus empinadas calles adoquinadas, que pusieron a prueba algún que otro pulmón,  descubrimos un perfecto pueblo medieval, con principescas casas góticas de piedra, Vimos la imponente fachada de la Casa del Halconero Mayor, del Caballerizo Mayor, del Montero Mayor y otros bonitos edificios. Nos resguardamos de la lluvia para nuestro almuerzo bajo la techumbre de la lonja del siglo XIV que se halla en medio de la Plaza Mayor y después de un cafetito, fuimos a ver desde un mirador como una  amplia paleta de colores verdes de la campiña Francesa recibía la bondad del agua de Junio,  quedando plasmada esta maravillosa vista en la foto de grupo que sacamos casi todos con nuestras cámaras digitales.

No terminó aquí nuestra larguísima jornada. Continuamos destino a la ciudad que iba ser nuestra anfitriona durante estos tres días, Toulouse. Una vez repartidas las habitaciones , nos lavamos un poco y acomodamos nuestro equipaje, fuimos a visitar los lugares más emblemáticos de la ciudad, por la calle del Toro por donde San Saturnino fue  arrastrado en martirio por un toro hasta donde se encuentra la Plaza que lleva su nombre (hoy una calle muy comercial), llegamos a la  grandiosa Basílica románica de Saint Sernin o San Saturnino, del siglo XI. Después callejeando de nuevo llegamos a la impresionante iglesia gótica de los Jacobinos. Fernando aprovechó de forma magistral y sencilla, a repasar con nuestros hijos los elementos arquitectónicos y diferentes muestras artísticas que habían estudiado este año, remarcando de forma interactiva con los niños,  los elementos románicos, góticos, y renacentistas que veían en los diferentes monumentos, la mejor forma de estudiar arte.

Finalizamos la jornada en la Place du Capitol para cenar, lugar que al igual que para los Tolosanos fue nuestro punto de reunión, referencia y expansión durante las tres noches de estancia. Os aseguro que cuando por fin llegamos al Hotel Ibis dormimos como cestos.

 

07:30  de la mañana del jueves, diana y a la 08:00 el desayuno, un buen buffet para reponer fuerzas que sorprendió a Alex que escuché comentaba con sus compañeros de mesa mientras se relamía de su crep de nuttela.

 ¡Jo, tío y a esto le llaman “petit déjeuner” que significa pequeño desayuno, imagínate si fuese “gran desayuno”!

A las 09:00 hrs salimos en ruta a la ciudad medieval y amurallada de  Carcassone. Espectacular su castillo, su recinto amurallado, y la estupenda cassoulette (recao de judías con pato) que algunos nos comimos en un típico restaurante del casco antiguo. El guía muy simpático nos enseñó la muralla de esta hermosa ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y nos paseó por las escaleras de caracol de los torreones que inspirarían a Walt Disney para hacer la película de la Bella Durmiente.

Después de comer, nuestros hijos tuvieron tiempo libre para practicar su francés haciendo sus compras de recuerdo en las tiendas de souvenirs. Se enrollaban con todo el mundo y la gente los recibía con mucha simpatía.

Un grupo de ellos vinieron en mi busca para que les tradujese lo que una señora les intentaba explicar entre risas;  estaba sentada en un velador  rodeada de 10 niños, ella se dirige a mí riendo y me dice,: “tienen unos niños encantadores, pero ve aquella chica de allí (señalándome a una joven con un perrito a unos 20 mts), es mi hija y no puede  venir a tomarse la coca-cola porque nuestro perro está asustadísimo y cuando se lo intento explicar, ellos creen que les quiero hablar del perro y me intentan contar  cosas entusiasmados”

Por la tarde hicimos el crucero por el Canal du Midi, donde nos quedamos maravillados con esta obra de ingeniería del siglo XVII que permitía la navegación a distintos niveles por un sistema de  esclusas o compuertas. Con la tranquilidad que nos aportaba la visión del agua, el recinto amurallado en la lejanía, la soleada tarde con su suave brisa y la digestión de la cassoulette, algunos caíamos en el sopor de esa cabezada reparadora , que nuestro Alvaro Gistau rompió, cuando un barco francés se dispuso a pasar nuestra misma esclusa,  y estando los dos barcos juntos, se le ocurrió al francés pasar primero; entonces en la suavidad del paseo se ve un amenazante dedo índice en el aire señalando y gritando a lo Scarlata O’Hara :

¡Ya veréis, el año que viene, en Eurovisión, os vamos a pulir”.

¡Fue total!

 

Llegó la hora de la cena, nos dividimos en dos grupos para ir a dos pizzerías; después centro de reunión en la Place du Capitol como siempre, los niños a jugar y algunas mamás con el café, casi acabamos hablando chino, sobre todo la “Pepa Flores”, ellas me entenderán.

 

Penúltimo día, cambiamos totalmente la marcha y nos dirigimos a la “Cité del espace” toda una un recorrido por las ciencias del universo, desde la creación del mismo y de  la tierra, hasta los más sofisticados satélites y estaciones espaciales en vivo y en directo. Como diría Jesulín en dos palabras “ Im-prezionante “, sólo falló de vez en cuando el sistema de traducción del francés al español de las autoguías que nos pusieron para ver la película del planetario y la del cine Imax 3D, pero gran parte del parque temático, y las explicaciones de cómo se pone en orbita un satélite, de cómo se impulsa un cohete, de cómo viven los astronautas etc.. nos las dió un  simpático guía. Los niños disfrutaron muchísimo, aunque alguno con lo cansado que estaba no pudo resistirse a echarse una siestecita bajo el manto estrellado del planetario. En el restaurante del complejo espacial nos dieron de comer muy aceptablemente, y para cenar repetimos todos juntos esta vez en la pizzería de la Place Capitol, que volvió a acoger los juegos de nuestra chavalería.

 

Y todo lo que comienza llega a su fin, nos despedimos de Toulouse dando gracias a Dios por tan hermosos días con otro Padre Nuestro  dirigido por Conchita Peirón, y ya con el autobús cargado entramos en la fábrica de Airbus, donde España tiene un 5% de participación en el capital de esta gran fábrica llamada  J.L. Lagardére y fabrica parte del fuselaje.

 Cámaras fuera, móviles fuera y control tras control con una estricta seguridad visitamos las instalaciones de ensamblaje y fabricación del Air-Bus 380, el avión comercial más grande del mundo con una capacidad de 500 pasajeros. Los mayores y la chiquillería hicimos la visita por separado (razones de seguridad). Pudimos ver una maqueta a tamaño real de cómo era el 380 en sus distintas clases; y pudimos comprobar que tanto en el precio como en la plaza había una gran diferencia entre turista y primera. Después visitamos el exclusivo y rápido Concorde que por el momento y debido al accidente del vuelo 4590 de julio del 2000  y por motivos de rentabilidad se ha convertido en un avión de leyenda y gigantesca pieza de museo desde el año 2003, que realizó su último vuelo uniendo América con el Viejo continente a velocidad supersónica, en 3 h.y 30 minutos.

Del romanticismo de la velocidad supersónica,  a las curvas de la sinuosa frontera entre España y Francia, y llegada a Monzón.

 

Gracias a nuestros hijos y al Colegio Santa Ana por dejarnos participar de esta inolvidable experiencia junto a ellos, seguro que ellos la guardarán en su corazón para siempre al igual que nosotros. A los futuros padres de sexto, les recomiendo que hagan un esfuerzo y acompañen a sus hijos en este viaje, conocerán mejor cómo son, cómo se relacionan con sus compañeros, con los profesores que les educan, y tendrán la ocasión de convivir durante 4 días con las personas que año tras año nos hemos juntado en el patio del colegio viendo crecer a nuestros hijos.

Además quiero dar mi enhorabuena a quienes han organizado esta actividad pues es un éxito en cuanto a contenido y organización.

 

MUCHAS GRACIAS Y UN ABRAZO A TODOS.

 

Marisa Pena.

 

Última actualización el Miércoles, 16 de Junio de 2010 10:04  

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy162
mod_vvisit_counterAyer418
mod_vvisit_counterEsta semana580
mod_vvisit_counterSemana pasada1072
mod_vvisit_counterEste mes1447
mod_vvisit_counterMes pasado3771
mod_vvisit_counterTodos los días24754

Encuesta

¿Qué opinas de nuestra página web?